20 Versículos Bíblicos de Agradecimiento

Sobran las razones para ser agradecidos con el Señor. Al igual que nosotros, diferentes personajes de la biblia elevaron su voz al cielo para agradecer las maravillas del Señor.

Cada día Dios nos ofrece miles de bendiciones para agradecerle. En la biblia encontraremos muchos de los motivos para agradecer y alabar a nuestro Señor. En este artículo te mostraremos los versículos cortos más populares que hablan sobre el agradecimiento al Todopoderoso.

Versículos sobre agradecimiento

Versículos para dar gracias

La biblia menciona múltiples historias sobre las bendiciones que el Señor brinda a sus hijos y como estos agradecen las bendiciones recibidas. Esto está escrito para que nunca olvidemos ser agradecidos con Dios por las bendiciones que nos regala.

Hebreos 12:28

Este versículo habla que a pesar de que vivimos en un mundo injusto, debemos ser agradecidos con el Señor por todas las bendiciones que él nos da, tengamos temor de Dios y adorémosle.

Así que nosotros, que hemos recibido un reino inconmovible, debemos ser agradecidos y, con esa misma gratitud, servir a Dios y agradarle con temor y reverencia. (Hebreos 12:28).

Levítico 22:29

Este versículo es el Señor diciéndonos que cuando le agradezcamos, debemos hacerlo de todo corazón, para que seamos de agrado para Dios.

Cuando ustedes me ofrezcan un sacrificio de acción de gracias, deberán hacerlo de tal manera que me sea aceptable. (Levítico 22:29).

Salmos 100: 4-5

La misericordia del Señor es infinita, cada día nos llena de bendiciones, es por eso que debemos agradecerle con alabanzas y por medio de nuestras acciones, que todo lo que hagamos sea para alabar a Dios.

Entremos por sus puertas y por sus atrios, con alabanzas y con acción de gracias; ¡Alabémosle, bendigamos su nombre! (Salmos 100: 4-5).

Esdras 3:11

En los tiempos de antes, el pueblo de Dios le agradecía por medio de alabanzas y con gran alegría, esto es un gran ejemplo de como debe actuar hoy día el pueblo del Señor.

Y entonaban alabanzas de gratitud al Señor, y decían: «Dios es bueno, y su misericordia por Israel es eterna». Y todo el pueblo unánime alababa a Dios con júbilo al ver cómo se echaban los cimientos del templo del Señor. (Esdras 3:11).

Salmos 107:1

Cada día el Señor nos muestra su gran misericordia, y cada día es una oportunidad que tenemos para alabarle y agradecerle.

¡Alabemos al Señor, porque él es bueno; porque su misericordia es constante! (Salmos 107: 1).

Salmos 75: 1

Este versículo habla sobre el agradecimiento al Señor porque su presencia siempre está con nosotros y todos aquellos que habitan en su presencia presencian sus bendiciones.

Gracias te damos, Dios mío, gracias te damos, porque tu nombre está cerca de nosotros. ¡Todos hablan de tus hechos portentosos! (Salmos 75: 1).

Efesios 5: 19-20

Cantemos, dancemos, alabemos y por supuesto demos gracias al Señor de todo corazón.

Hablen entre ustedes con salmos, himnos y cánticos espirituales; canten y alaben al Señor con el corazón, y den siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. (Efesios 5: 19-20).

Salmos 100: 4

Entremos a la presencia del Señor por medio de alabanzas y dando gracias porque ha sido bueno con nosotros.

Entremos por sus puertas y por sus atrios con alabanzas y con acción de gracias; ¡Alabémosle, bendigamos su nombre! (Salmos 100: 4).

1 Crónicas 29: 12-13

Demos gracias al todopoderoso porque él es el Dios de la riqueza y la gloria, es él quien determina el destino de sus hijos y siempre busca que todo lo que acontece sea para bien.

De ti proceden las riquezas y la gloria. Tú dominas sobre todo. En tu mano están la fuerza y el poder, y en tu mano también está el engrandecer y el dar poder a todos.  Por eso ahora, Dios nuestro, alabamos y loamos tu glorioso nombre. (1 Crónicas 29: 12-13).

Daniel 2:23

En este versículo el profeta Daniel  da gracias al Señor porque recibió la sabiduría y la fuerza que necesitaba. Dios acudió cuando Daniel lo necesitaba.

A ti, Dios de mis padres, te doy gracias y te alabo, porque me has dado fuerza y sabiduría, y ahora me has revelado lo que te pedimos: ¡nos has dado a conocer el asunto del rey! (Daniel 2:23).

1 Corintios 15:57

Recordemos ser agradecidos con el Señor por cada una de las victorias que nos ha entregado.

 ¡Pero gracias sean dadas a Dios, de que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo! (1 Corintios 15:57).

Daniel 6:10

A pesar de estar en peligro, Daniel nunca dejó de orar al Señor y agradecerle por sus bendiciones, nunca tuvo miedo de mostrar su fe y agradecer a Dios por sus maravillas.

Y cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, abrió las ventanas de su alcoba que daban hacia Jerusalén, y tres veces al día se arrodillaba y oraba a su Dios, dándole gracias como acostumbraba hacerlo. (Daniel 6:10).

Salmos 119:62

El Señor es el Dios de la justicia y lucha por cada uno de sus pequeños, esa es una razón para alabarlo y agradecerle cada día.

Me levanto a medianoche, y te alabo porque tus juicios son rectos. (Salmos 119:62).

Mateo 15:36

En este versículo Jesús nos muestra que debemos dar gracias a Dios antes de cada comida y luego compartir con el prójimo de lo que tenemos.

Luego tomó los siete panes y los pescados, dio gracias, y los partió y dio a sus discípulos, y ellos a la multitud. (Mateo 15:36).

Salmos 106:1

Grande es la misericordia del Señor, nunca se acaba. Y esa es una razón para alabarle y bendecirle.

¡Aleluya! ¡Alabemos al Señor, porque él es bueno, porque su misericordia permanece para siempre. (Salmos 106:1).

Lucas 17:15

Dios es capaz de sanarnos de nuestras enfermedades. Cuando seamos sanos, no nos olvidemos de dar gracias al Señor, por ese y por todas las bendiciones de nuestra vida.

 Entonces uno de ellos, al ver que había sido sanado, volvió alabando a Dios a voz en cuello. (Lucas 17:15).

Salmos 28:7

El Señor renueva cada día nuestras fuerzas como las del búfalo, nos protege y nos ayuda, por eso debemos alegrarnos y darle gracias con todo nuestro corazón. Podemos agradecer por medio de cánticos y danzas.

Tú, Señor, eres mi escudo y mi fuerza; en ti confía mi corazón, pues recibo tu ayuda. Por eso mi corazón se alegra y te alaba con sus cánticos. (Salmos 28:7).

Juan 11:41

Así como Jesús daba gracias al Señor por escuchar sus oraciones, así mismo debemos ser agradecidos con Dios porque él escucha cada una de nuestras palabras.

Entonces quitaron la piedra. Y Jesús, levantando los ojos a lo alto, dijo: «Padre, te doy gracias por haberme escuchado. (Juan 11:41).

Apocalipsis 11:17

El Todopoderoso es y será por siempre el Dios omnipresente y omnipotente, nos ha mostrado su gran poder y esa es una razón para darle gracias al Rey de Reyes, porque es bueno, poderoso y amoroso.

Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres, y el que eras, porque has tomado tu gran poder y has comenzado a reinar. (Apocalipsis 11:17).

Romanos 1:8

Lo primero que debemos tener presente es que hay que ser agradecidos con el Señor, porque su poder el real y su palabra se ha proclamado por todo el mundo y cuando sea el momento, él volverá.

En primer lugar, por medio de Jesucristo doy gracias a mi Dios por todos ustedes y porque su fe se difunde por todo el mundo. (Romanos 1:8).

Son incontables las razones que tenemos para agradecer al Señor, el simple hecho de vivir ya es un motivo para elevar una oración de agradecimiento al cielo. No olvides ser agradecido con el Señor, porque cada día es un milagro y cada respirar es una muestra de su amor.