20 Versículos Bíblicos de Avivamiento

El avivamiento significa que encendemos nuestro amor nuevamente por Dios, para volver a acercarnos a su amor y misericordia mediante sus palabras bíblicas y oraciones. Él llena nuestro corazón con su gracia infinita.

Ser hijo del Señor significa revivir en nuestro espíritu sus enseñanzas consagradas en las santas escrituras, para que seamos cada día mejores seres humanos.

Versículos de avivamiento

Cuando leas la biblia comienza consagrando ese momento reflexivo para la gloria de Dios. La palabra del Señor es poderosa para todos quienes crean en su amor y bondad.

Salmos 44:3-5

Con su luz, el Señor nos guía para avivar su nombre y obra frente a nuestros adversarios. Su palabra triunfa sobre aquellos que actúan en su contra.

Pues no por su espada tomaron posesión de la tierra, ni su brazo los salvó, sino tu diestra y tu brazo y la luz de tu presencia, porque te complaciste en ellos. Tú eres mi Rey, oh Dios; manda victorias a Jacob. Contigo rechazaremos a nuestros adversarios, en tu nombre hollaremos a los que contra nosotros se levanten. (Salmos 44:3-5).

2 Crónicas 20:16

Jesús nos dice que debemos ser valientes para ver la salvación y encender la llama de la fe en nuestros corazones.

No necesitáis pelear en esta batalla, apostaos y estad quietos y ved la salvación del Señor con vosotros, oh Judá y Jerusalén. No temáis ni os acobardéis, salid mañana al encuentro de ellos porque el Señor está con vosotros. (2 Crónicas 20:16).

Salmos 18:35

La bondad de Dios aviva nuestro espíritu para mantenernos fieles a su palabra, junto a nuestros seres queridos y hermanos de iglesia.

Tú me has dado también el escudo de tu salvación, tu diestra me sostiene y tu benevolencia me engrandece (Salmos 18:35).

1 Corintios 15:57

Nuestro trabajo es enseñar a todos las palabras de Dios para edificar su bondad y revivir siempre la fe de nuestros hermanos de iglesia.

Pero a Dios gracias que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. Por tanto, mis amados hermanos, estad firmes, constantes, abundando siempre en la obra del Señor, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano. (1 Corintios 15:57).

2 Corintios 2:14

El Señor conduce siempre nuestras victorias ante las adversidades de la vida. Nosotros siempre salimos favorecidos gracias a su fidelidad.

Pero gracias a Dios, que en Cristo siempre nos lleva en triunfo, y que por medio de nosotros manifiesta en todo lugar la fragancia de su conocimiento. (2 Corintios 2:14).

Salmos 20:7-8

Dios vivifica su amor a través de nuestros corazones y fuerza. Él nos sobrepone de las tempestades mediante su misericordia.

Algunos confían en carros y otros en caballos, más nosotros en el nombre del Señor nuestro Dios confiaremos. Ellos se doblegaron y cayeron; pero nosotros nos hemos levantado y nos mantenemos en pie. (Salmos 20:7-8).

Proverbios 21:31

El Señor siempre obra de manera misteriosa. Por eso, nuestros triunfos siempre deben ser dedicados a él.

Se prepara al caballo para el día de la batalla, pero la victoria es del Señor. (Proverbios 21:31).

Éxodo 15:1

Nuestro Señor es nuestra salvación. A él debemos amarle, glorificarle y dedicarle tiempo para difundir su gran obra.

Mi fortaleza y mi canción es el Señor, y ha sido para mí salvación; éste es mi Dios, y le glorificaré, el Dios de mi padre, y le ensalzaré. (Éxodo 15:1).

Apocalipsis 19:1-2

La justicia de Dios es eterna. Él rechaza a los impíos, quienes pretender destruir su nombre y la de sus bienaventurados hijos.

Porque sus juicios son verdaderos y justos, pues ha juzgado a la gran ramera que corrompía la tierra con su inmoralidad y ha vengado la sangre de siervos en ella. (Apocalipsis 19:1-2).

Salmo 146:3

Confiemos siempre en nuestro padre creador, pues él con su amor y bondad nos ofrece la salvación de nuestras almas.

No confiéis en príncipes, ni en hijo de hombre en quien no hay salvación. (Salmo 146:3).

1 Crónicas 22:13

Recuerda que los hijos de Dios seguimos sus mandamientos para vivificar sus palabras y obras.

Entonces prosperarás, si te cuidas de observar los estatutos y ordenanzas que el Señor ordenó a Moisés para Israel. Esfuérzate y sé valiente, no temas ni te acobardes. (1 Crónicas 22:13).

Deuteronomio 28:15

La obediencia es una de las virtudes que el Señor espera de nosotros sus fieles hijos. Sigamos unidos mediante el poder de la oración para disfrutar de la vida eterna.

Pero sucederá que si no obedeces al Señor tu Dios, guardando todos sus mandamientos y estatutos que te ordeno hoy, vendrán sobre ti todas estas maldiciones y te alcanzarán. (Deuteronomio 28:15).

Salmos 21:1

Dios siempre desea lo mejor para sus hijos. Por eso, debemos seguir el camino de la salvación mediante la vivificación de su nombre y palabra.

Oh Señor en tu fortaleza se alegrará el rey y cuánto se regocijará en tu salvación. (Salmos 21:1).

2 Crónicas 24:20

Dios nos guía para que sigamos sus enseñanzas para que tengamos una vida llena de gozo y bendiciones.

Entonces el Espíritu de Dios vino sobre Zacarías, hijo del sacerdote Joiada; y él se puso en pie, en un lugar más alto que el pueblo, y les dijo: Así ha dicho Dios: ¿Por qué quebrantáis los mandamientos del Señor y no prosperáis? Por haber abandonado al Señor, Él también os ha abandonado. (2 Crónicas 24:20).

Mateo 4:17

El arrepentimiento de nuestros pecados nos acerca al Señor para que gocemos del reino de los cielos, pues él nos enseña a perdonar.

Desde entonces Jesús comenzó a predicar y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. (Mateo 4:17).

Salmos 118:15

Dios siempre nos guiará para actuar con bondad y justicia ante todas nuestras acciones. Él nos conduce por los caminos rectos cuando nos acercamos a él mediante la lectura de la biblia.

Voz de júbilo y de salvación hay en las tiendas de los justos, la diestra del Señor hace proezas. La diestra del Señor es exaltada; la diestra del Señor hace proezas. (Salmos 118:15).

Lucas 24:46-48

Jesús resucitó para enseñarnos que Dios vive en cada uno de nosotros. Por eso, es importante siempre arrepentirnos de todos nuestros pecados.

Y les dijo: Así está escrito, que el Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos al tercer día; y que en su nombre se predicara el arrepentimiento para el perdón de los pecados a todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. (Lucas 24:46-48).

Isaías 30:15

El Señor confía en nosotros para vivificar su nombre, palabra y obra entre los seres humanos para que vivamos en arrepentimiento, quietud y confianza.

Porque así ha dicho el Señor Dios, el Santo de Israel: en arrepentimiento y en reposo seréis salvos, en quietud y confianza está vuestro poder. Pero no quisisteis y dijisteis: No, porque huiremos a caballo. Por tanto, huiréis. Y: sobre corceles veloces cabalgaremos. Por tanto, serán veloces los que os persiguen. (Isaías 30:15).

Salmos 112:8

Dios guarda la paz de nuestros corazones, para que libremos todas nuestras batallas y salgamos triunfantes para el avivamiento.

Su corazón está seguro, no temerá, hasta que vea vencidos a sus adversarios. (Salmos 112:8).

Hechos 5:31

Dios siempre perdonará nuestros pecados porque somos sus hijos. Él como nuestro padre nos guía por la senda del amor y el bien.

A éste Dios exaltó a su diestra como Príncipe y Salvador para dar arrepentimiento a Israel y perdón de pecados. (Hechos 5:31).

Los tiempos del avivamiento de la palabra, nombre y obra del Señor nos llenan el corazón de paz y bondad. Vivificar los mandamientos de Dios nos lleva por el camino de la verdad y el amor.