20 Versículos Bíblicos de Vida Eterna

Última Actualización: 06/05/2021

Una de las promesas que Dios ha hecho al hombre es el de la recompensa de vida eterna que recibiremos por medio de él.

Mantengámonos rectos en su camino, para que al final del sendero podamos encontrar ese regalo que muchas veces se menciona en la biblia.

Versículos sobre vida eterna

Te diremos los versículos de la Biblia cortos que hablan sobre la promesa que nos hizo el Señor de que algún día podremos vivir eternamente con él, libres de llantos, tristezas y de todos los males que nos asechan en este mundo.

Juan 10:28

Y es el Señor el dador de vida eterna, él nos la entregará y nada ni nadie podrá arrebatárnosla.

Y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. (Juan 10:28).

Juan 5:39-40

Ciertamente, aunque debemos leer las escrituras, ellas no son las dadoras de vida eterna, en ellas encontraremos la historia del amor de Dios, quien es la única fuente de vida eterna.

 Ustedes escudriñan las Escrituras, porque les parece que en ellas tienen la vida eterna; ¡y son ellas las que dan testimonio de mí! Pero ustedes no quieren venir a mí para que tengan vida. (Juan 5:39-40).

Mateo 19:29

Y si por causa del Señor dejamos nuestras casas y a nuestros familiares, Dios promete darnos 100 veces más de lo que hemos sacrificado, incluyendo vida eterna.

Cualquiera que, por causa de mi nombre, haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, mujer, hijos, o tierras, recibirá cien veces más, y también heredará la vida eterna. (Mateo 19:29).

1 Juan 2:17

Todo en esta vida es efímero, más quienes hagan la voluntad del Señor permanecerán para siempre.

El mundo y sus deseos pasan; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. (1 Juan 2:17).

1 Juan 5:11

Dios nos ha regalado la vida eterna, para obtenerla debemos de refugiarnos en Jesús, porque por medio de él es que podemos llegar al regalo que Dios nos entregó.

Y éste es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna, y esta vida está en su Hijo. (1 Juan 5:11).

Romanos 6:22

Aquellos que acepten al Señor en su corazón, serán liberados del pecado y hechos siervos del Señor, después de esto vendrá la santificación a sus vidas, que los encaminará en el sendero de la vida eterna.

pero como ya han sido liberados del pecado y hechos siervos de Dios, el provecho que obtienen es la santificación, cuya meta final es la vida eterna. (Romanos 6:22).

1 Pedro 5:10

El Señor nos ha llamado para que vivamos eternamente a su lado, pero antes debemos pasar por un proceso en el que seremos fortalecidos y perfeccionados para ser dignos de su gloria.

Pero el Dios de toda gracia, que en Cristo nos llamó a su gloria eterna, los perfeccionará, afirmará, fortalecerá y establecerá después de un breve sufrimiento. (1 Pedro 5:10).

Hebreos 5:9

Cuando Jesús vino a esta tierra alcanzó la perfección divina, luego de eso, se convirtió en una fuente de vida eterna para aquellos que sigan sus mandamientos. Esta cita sigue vigente hoy día, aquellos que obedezcan al Señor, recibirán vida eterna.

Y una vez que alcanzó la perfección, llegó a ser el autor de la salvación eterna para todos los que le obedecen. (Hebreos 5:9).

Juan 17:3

Cuando nuestro corazón conozca la presencia de Dios Padre y la de Jesús hijo, recibirá la vida eterna.

Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. (Juan 17:3).

2 Corintios 4:18

Todo en este mundo es momentáneo, por eso no nos afanemos por lo que podemos ver, más bien sintamos la presencia del Señor, aunque no la podamos ver, él es real y por medio de él recibiremos la vida eterna.

Por eso, no nos fijamos en las cosas que se ven, sino en las que no se ven; porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas. (2 Corintios 4:18).

Romanos 6:23

El pecado es el camino directo hacia la muerte, más los caminos del Señor nos conducirán hacia la vida eterna.

Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor. (Romanos 6:23).

Gálatas 6:8

Dejemos de lado la avaricia y el egoísmo, dejemos de actuar por nuestros propios deseos y comencemos a obrar conforme el corazón del Señor, sembremos en su obra y a su tiempo cosecharemos la vida eterna.

El que siembra para sí mismo, de sí mismo cosechará corrupción; pero el que siembra para el Espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna. (Gálatas 6:8).

1 Juan 5:13

En esta cita el apóstol Juan nos comenta que, al creer y aceptar al Señor en nuestro corazón, recibiremos vida eterna.

Les he escrito estas cosas a ustedes, los que creen en el nombre del Hijo de Dios, para que sepan que tienen vida eterna. (1 Juan 5:13).

Romanos 2:17

Busquemos la gloria haciendo la obra del Señor, actuemos con bien y andemos por el camino de la verdad y de esta forma Dios otorgará la vida eterna.

Dios dará vida eterna a los que, perseverando en hacer el bien, buscan gloria, honra e inmortalidad. (Romanos 2:17).

Tito 3:7

Al ser hijos de Dios, recibiremos la herencia de vida eterna, esa es nuestra esperanza.

Para que al ser justificados por su gracia viniéramos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna. (Tito 3:7).

Juan 3:36

Todo aquel que crea en Jesús y lo acepte en su corazón, recibirá la vida eterna, más aquellos necios que se nieguen a creer, su alma se perderá.

 El que cree en el Hijo tiene vida eterna, pero el que se niega a creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios recae sobre él. (Juan 3:36).

Apocalipsis 21:4

Cuando el Señor venga, dejará de existir el dolor, el llanto y la muerte, por lo que los que en él creyeron, comenzarán a disfrutar de la eternidad a su lado.

Dios enjugará las lágrimas de los ojos de ellos, y ya no habrá muerte, ni más llanto, ni lamento ni dolor; porque las primeras cosas habrán dejado de existir. (Apocalipsis 21:4).

Juan 3:16

Tan grande es el amor de Dios por nosotros, que fue capaz de entregar a su único hijo para que muriera por nuestros pecados y entonces nosotros podamos obtener la vida eterna.

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna. (Juan 3:16).

1 Juan 2:25

Dios ha hecho una promesa para todo aquel que siga sus caminos, y esta es la vida eterna.

Y ésta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna. (1 Juan 2:25).

1 Timoteo 6:12

Peleemos la batalla por la fe, no nos apartemos de los caminos del Señor y no permitamos que la vida eterna sea arrebatada de nuestras manos, porque al aceptar al Señor, ya fuimos merecedores de ella.

Presenta la buena batalla de la fe, aférrate a la vida eterna, a la cual también fuiste llamado cuando hiciste la buena profesión delante de muchos testigos. (1 Timoteo 6:12).

Al aceptar al Señor en nuestro corazón, se nos entrega el regalo de la vida eterna, ahora debemos mantenernos rectos en sus caminos para que este regalo no sea arrebatado de nuestras manos y algún día podamos compartir para siempre con nuestro Dios.