20 Versículos Bíblicos de Obediencia a los Padres

Última Actualización: 15/11/2021

Venimos a este mundo por la gracia divina que Dios les concedió a nuestros progenitores para darnos vida. Con la oración diaria, Cristo nos enseña a fortalecer nuestro vínculo con ellos.

El corazón de nuestros padres, siempre busca un mejor camino para nosotros y su sueño es que alcancemos un futuro prometedor con la bendición de Dios, quien también nos cuida y protege.

Versículos obediencia a los padres

Con el evangelio, Dios nos enseña a practicar sus palabras bíblicas diariamente. La obediencia a nuestros padres es una virtud para cultivar y valorar especialmente, cuando ellos se conviertan en adultos mayores.

Efesios 6:1

Nuestro Señor nos enseña con este versículo a obedecer a nuestros padres, porque es un acto justo para quienes nos trajeron a este mundo terrenal.

Hijos, obedeced a vuestros padres en el Señor, porque esto es justo (Efesios 6:1).

Colosenses 3:20

Dios nos dice en la biblia que debemos obediencia a nuestros progenitores, debido a que con este acto estamos alabándolo y glorificándolo.

Hijos, sed obedientes a vuestros padres en todo, porque esto es agradable al Señor. (Colosenses 3:20).

Éxodo 20:12

Los hijos de Dios honran a su padre y a su madre para que reciban las bendiciones de nuestro Señor para todas las generaciones de nuestra iglesia.

Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días sean prolongados en la tierra que el Señor tu Dios te da. (Éxodo 20:12).

Isaías 1:19

La virtud de la obediencia cosecha los mejores frutos, porque Dios nos concede su misericordia cuando actuamos con benevolencia fraternal.

Si queréis y obedecéis, comeréis lo mejor de la Tierra, pero si rehusáis y os rebeláis, por la espada seréis devorados. Ciertamente, la boca del Señor ha hablado. (Isaías 1:19).

Proverbios 20:20

Los hijos deben bendecir a sus padres y nunca calumniarlos, pues Dios no acepta que sus hijos hablen mal de sus progenitores bajo ninguna circunstancia.

Al que maldice a su padre o a su madre, se le apagará su lámpara en medio de las tinieblas. La herencia adquirida de prisa al principio, no será bendecida al final. (Proverbios 20:20).

Efesios 6:4

Nuestros padres nos deben enseñar las virtudes de la obediencia y la disciplina, para que sigamos las indicaciones de Cristo.

Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en la disciplina e instrucción del Señor. (Efesios 6:4).

Filipenses 2:12

La obediencia a nuestros padres y a Cristo nos conduce a la salvación de nuestras almas y a regocijarnos en la gracia del Señor.

Así que, amados míos, tal como siempre habéis obedecido, no sólo en mi presencia, sino ahora mucho más en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor. (Filipenses 2:12).

Marcos 7:10

Los mandamientos nos señalan la senda de la obediencia hacia nuestros progenitores. Además, debemos honrarlos con las palabras que enunciamos.

Porque Moisés dijo: “Honra a tu padre y a tu madre y el que hable mal de su padre o de su madre que muera”. (Marcos 7:10).

Deuteronomio 5:16

Nuestros días se alargarán en la Tierra, mientras más rindamos obediencia a nuestros padres, tal como no los manda el Señor.

Honra a tu padre y a tu madre, como el Señor tu Dios te ha mandado, para que tus días sean prolongados y te vaya bien en la tierra que el Señor tu Dios te da. (Deuteronomio 5:16).

Proverbios 30:17

Nuestros padres nos dieron la vida y a ellos debemos nuestra honra y veneración, porque Dios nos enseña a valorar su amor y protección.

Al ojo que se mofa del padre y escarnece a la madre, lo sacarán los cuervos del valle y lo comerán los aguiluchos. (Proverbios 30:17).

1 Reyes 2:3

Los hijos de Dios son obedientes ante sus padres y ante él, pues hacen su camino siguiendo su santa palabra del evangelio.

Guarda los mandatos del Señor tu Dios, andando en sus caminos, guardando sus estatutos, sus mandamientos, sus ordenanzas y sus testimonio, conforme a lo que está escrito en la ley de Moisés, para que prosperes en todo lo que hagas donde quiera que vayas. (1 Reyes 2:3).

Deuteronomio 28:1

Todos los hijos y su descendencia deben guardar obediencia a sus progenitores y al Señor, para que todas las naciones gocen de sus bendiciones.

Y sucederá que si obedeces diligentemente al Señor tu Dios, cuidando de cumplir todos sus mandamientos que yo te mando hoy, el Señor tu Dios te pondrá en alto sobre todas las naciones de la Tierra. (Deuteronomio 28:1).

Proverbios 10:17

El camino de la misericordia es para los obedientes a los padres y al Señor, quien nos conduce hacia nuestro bienestar.

Por senda de vida va el que guarda la instrucción, mas el que abandona la reprensión se extravía. (Proverbios 10:17).

Romanos 5:19

El camino recto de la obediencia hará hombres y mujeres justos ante los ojos del Señor, quien nos enseña a alejarnos del pecado.

Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno los muchos serán constituidos justos. (Romanos 5:19).

Deuteronomio 21:18-20

Si los hijos no guardan obediencia, los padres pueden reprenderlos para que aprendan la lección del respeto y la comprensión.

Si un hombre tiene un hijo terco y rebelde que no obedece a su padre ni a su madre, y cuando lo castigan, ni aun así les hace caso, el padre y la madre lo tomarán y lo llevarán fuera de los ancianos de su ciudad, a la puerta de su ciudad natal y dirán a los ancianos de la ciudad: “Este hijo nuestro es terco y rebelde, no nos obedece, es glotón y borracho”. (Deuteronomio 21:18-20).

Éxodo 18:19

Padres escuchen la palabra de Dios para que enseñen a sus hijos la virtud de la obediencia, porque ustedes son hijos del Señor.

Ahora, escúchame, yo te aconsejaré y Dios estará contigo. Sé tú el representante del pueblo delante de Dios y somete los asuntos a Dios. (Éxodo 18:19).

1 Pedro 1:14

La obediencia hace que nuestro conocimiento y entendimiento se multiplique, para que podemos plantearnos nuevos sueños.

Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais en vuestra ignorancia. (1 Pedro 1:14).

Josué 1:8

Los hijos de Dios practican la obediencia que sus padres le enseñan mediante la lectura del evangelio diariamente.

Este libro de la ley no se apartará de tu boca, sino que meditarás en el día y noche, para que cuides de hacer todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito. (Josué 1:8).

Romanos 12:11

Los versículos de obediencia a nuestros padres también nos orientan sobre la actitud que debemos asumir al ser diligentes y actuar pacientemente.

No seáis perezosos en lo que requiere diligencia, fervientes en espíritu sirviendo al Señor. (Romanos 12:11).

Hechos 5:32

El Espíritu Santo nos acompaña en nuestras vidas llenas de obediencia a nuestros progenitores, para inundar de alegría nuestros corazones.

Y nosotros somos testigos de estas cosas; y también el Espíritu Santo, el cual Dios ha dado a los que le obedecen. (Hechos 5:32).

Los versículos de obediencia a los padres nos ofrecen paz y sosiego, porque son nuestros progenitores  quienes nos han traído al mundo terrenal con la bendición de Dios, para ser seres llenos de luz.