20 Versículos Bíblicos para Bendecir a Los Hijos

Una de las mayores bendiciones para los esposos es el nacimiento de sus hijos, quienes con su luz vienen al mundo para ser criados siguiendo el camino y los mandamientos de Dios.

El amor por nuestros hijos es infinito y por eso, siempre pedimos por ellos en nuestras oraciones.  Aun cuando, crezcan tus palabras de bendiciones  los acompañarán y guiarán por el sendero de Dios.

Versículos para bendecir a tus hijos

Nuestro Señor con su palabra consagrada en la biblia nos enseña cómo bendecir a nuestros hijos para que sean hombres y mujeres de bien, con un corazón lleno de bondad y misericordia hacia todas las criaturas. Aquí podrás ver todos los versículos cortos para ti.

Salmos 115:14

Los padres debemos enseñar el temor de Dios, para que nuestros hijos reciban su infinita bondad y misericordia. La protección del Señor los acompaña en el día y la noche.

Él bendecirá a los que temen al Señor, tanto a pequeños como a grandes. El Señor os, prospere, a vosotros y a vuestros hijos. (Salmos 115:14).

Números 6:24-27

Dios bendice y guía a nuestros hijos con su infinito amor y misericordia, para derramar sobre ellos luz y paz. Cuando bendices a tus hijos, estás confiando en el Señor.

El Señor te bendiga y te guarde. El Señor haga resplandecer su rostro sobre ti y tenga de ti misericordia; el Señor alce sobre ti tu rostro y te dé paz. Así invocarán mi nombre los hijos de Israel y yo los bendeciré. (Números 6:24-27).

Salmo 144:12

Nuestros hijos e hijas son tierra fértil para abonar su camino con múltiples bendiciones, para que construyan su vida con amor y perdón.

Sean nuestros hijos en su juventud como plantíos florecientes, y nuestras hijas como columnas de esquinas labradas como las de un palacio. (Salmo 144:12).

Proverbios 1:8-9

La sabiduría de la madre y el padre son bendiciones para nuestros hijos y los guiarán a ellos y a su descendencia. Enséñales el poder de la oración y a transitar su vida sosteniendo la mano de Dios.

Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, y no abandones la enseñanza de tu madre porque guirnalda de gracia son para tu cabeza y collares para tu cuello. (Proverbios 1:8-9).

Lucas 2:40

Derramar bendiciones sobre nuestros niños desde que son infantes los hará gozar de la sabiduría de Dios. Enséñales el amor a Jesús.

Y el Niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría; y la gracia de Dios estaba sobre Él. (Lucas 2:40).

Salmos 128:5

El deseo de la abundancia y prosperidad recaiga sobre nuestros hijos y sus descendencias para que hallen la paz con Cristo durante todos tus días de permanencia en la Tierra.

El Señor te bendiga desde Sion, veas la prosperidad de Jerusalén todos los días de tu vida y veas a los hijos de tus hijos. ¡Paz sea sobre Israel! (Salmos 128:5).

Lucas 1:76-78

La bendición de Dios recaiga sobre los caminos de nuestros hijos para que difundan la palabra del Señor y agradezcan su clemencia.

Y tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo; porque irás delante del Señor para preparar sus caminos para dar a su pueblo el conocimiento de la salvación por el perdón de sus pecados por la entrañable misericordia de nuestro Dios, para que con la Aurora nos visitara desde lo alto. (Lucas 1:76-78).

1 Juan 5:14-15

Dios bendice a nuestros hijos cuando oramos conforme a su voluntad, porque siempre escucha las suplicas de una madre y un padre.

Y esta es la confianza que tenemos delante de Él, que si pedimos cualquier cosa conforme a su voluntad, El nos oye. Y si sabemos que Él nos oye en cualquier cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hemos hecho. (1 Juan 5:14-15).

Salmos 5:12

La palabra de Dios dice que él bendice al justo, protegiéndolo de la maldad y tribulaciones con su escudo. Con la oración de este versículo suplicarás protección para tus hijos.

Porque tú, oh Señor bendices al justo, como con un escudo lo rodeas de tu favor. (Salmos 5:12).

Marcos 10:16

Jesús nos toma en sus brazos y nos consuela cuando nos angustiamos por nuestros hijos. Bendícelos  con sus manos. Como padres ora por la protección y sanación de tus hijos. Él nunca nos abandona.

Y tomándolos en sus brazos, los bendecía, poniendo las manos sobre ellos. (Marcos 10:16).

Deuteronomio 28:8

Dios nos enseña que la bendición estará con nosotros si respetamos sus mandamientos y recorremos sus senderos de bien con mucha dedicación y trabajo.

El Señor mandará que la bendición sea contigo en tus graneros y en todo aquello en que pongas tu mano, y te bendecirá en la tierra que el Señor tu Dios te da. Te establecerá el Señor como pueblo santo para sí, como te juró, si guardas los mandamientos del Señor tu Dios y andas en sus caminos. (Deuteronomio 28:8).

Génesis 12:2

Cuando bendices a tus hijos, también estás orando por los hijos y descendencia de tu prójimo. En nuestras peticiones implora por nuestra iglesia.

Haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. (Génesis 12:2).

Salmos 147:12-13

Las alabanzas a nuestro Señor serán escuchadas para recibir las bendiciones sobre nuestros hijos. El Señor nos cubre con su manto de protección a ti y tu descendencia.

¡Alaba al Señor, oh Jerusalén! ¡Alaba a tu Dios, oh Sion! Porque ha reforzado los cerrojos de tus puertas, ha bendecido a tus hijos dentro de ti. (Salmos 147:12-13).

Romanos 8:14

Los hijos de nuestro Señor son guiados por la gracia del Espíritu de Dios para colmar de gozo su vida. En el camino del bien, él nos acompaña eternamente.

Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios. (Romanos 8:14).

Deuteronomio 28:2-3

Los mandamientos del Señor nos traen la obediencia para lograr el regocijo de sus bendiciones en el campo y la ciudad. Es importante seguir sus leyes para recibir su clemencia.

Y todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán, si obedeces al Señor tu Dios. Bendito serás en la ciudad y bendito serás en el campo (Deuteronomio 28:2).

1 Samuel 1:27-28

El Señor nos concede nuestras suplicas cuando oramos por los niños y niñas. Por eso, es importante dedicar tiempo para las oraciones.

Por este niño oraba y el Señor me ha concedido la petición que le hice. Por lo cual yo también lo he dedicado al Señor; todos los días de su vida estará dedicado al Señor. Y adoró allí al Señor. (1 Samuel 1:27-28).

Isaías 44:3-4

Dios nos bendice a nuestros hijos con los frutos de la tierra, durante las dificultades, para que luego puedan gozar de sus bondades.

Porque derramaré agua sobre la tierra sedienta y torrentes sobre la tierra seca; derramaré mi Espíritu sobre tu posteridad y mi bendición sobre tus descendientes. (Isaías 44:3-4).

Génesis 49:25

Desde el principio de los tiempos nuestro Señor nos bendice desde el cielo, la tierra y con la bondad de nuestra madre. Recuerda que Dios ha guiado a todas nuestras generaciones.

Por el Dios de tu padre que te ayuda y por el Todopoderoso que te bendice con bendiciones de los cielos de arriba, bendiciones del abismo que está abajo, bendiciones de los pechos y del seno materno. (Génesis 49:25).

Salmo 4:8

Antes de dormir, enseña a tu hijo a orar para que estén cerca de la misericordia del señor. Este versículo los cuidará y descansará durante su sueño.

En paz me acostaré y así también dormiré; porque sólo tú, Señor, me haces habitar seguro. (Salmo 4:8).

1 Timoteo 2:1

Recuerda orar por todos los hombres y mujeres, porque todos somos hijos de nuestro Dios, quien con su bondad nos mira con ojos de piedad.

Exhorto, pues, ante todo que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres (1 Timoteo 2:1).

La bendición recaiga sobre tus hijos y tu familia con la lectura de los versículos de la biblia. Estas palabras te guían para que les enseñes también a tus hijos a orar y a bendecir a su prójimo.