20 Versículos Bíblicos para el Día del Padre

Última Actualización: 06/05/2021

Un padre es uno de los seres más especiales de nuestra vida, porque nos ofrece su amor incondicional, protección y nos da las mejores lecciones durante nuestro crecimiento para que seamos personas de bien.

La importancia del acompañamiento del padre en la crianza es fundamental para nuestra formación en la fe y creencia en la palabra y misericordia de Dios.

Versículos sobre el día del padre

La biblia nos enseña el camino para la gracia de ser padres y la relación con sus hijos. Compartimos contigo estos textos bíblicos para que los leas a tu progenitor durante el día del padre.

Salmo 103:13

La compasión es una de las bondades que mostró Cristo. Un padre muestra ese sentimiento en los momentos de dificultad con sus hijos y estos hacia su progenitor.

Como un padre se compadece de sus hijos, así se compadece el señor de los que le temen. (Salmo 103:13).

Salmo 127:3-5

El don que Dios otorga a un padre son todos sus hijos para que sienta gozo y alegría en su corazón. El hombre elegido para ser padre es dichoso.

He aquí, don del Señor son los hijos; y recompensa es el fruto del vientre. Como flechas en la mano del guerrero, así son los hijos tenidos en la juventud. Bienaventurado el hombre que de ellos tiene llena su alijaba; no será avergonzado cuando hable con sus enemigos en la puerta. (Salmo 127:3-5).

Proverbios 23:24

Un padre durante su vida sentirá alegría por los hijos, aún en momentos de dificultades para la crianza. Por la gracia del Señor sentirá regocijo.

El padre del justo se regocijará en gran manera, y el que engendra un sabio se alegrará en él. (Proverbios 23:24).

Proverbios 20:7

Un padre es un hijo de Dios. La integridad del padre hará a toda su descendencia dichosa porque ha actuado con buen corazón a lo largo de su vida.

El justo anda en su integridad; ¡cuán dichosos son sus hijos después de él! (Proverbios 20:7).

1 Tesalonicenses 2:10-12

El comportamiento de un padre sigue la senda del amor, la disciplina y la rectitud tomada de la mano de Dios, formando a todos sus hijos en las palabras del Señor.

Vosotros sois testigos, y también Dios, de cuán santa, justa e irreprensiblemente nos comportamos con vosotros los creyentes; así como sabéis de qué manera os exhortábamos, alentábamos e implorábamos a cada uno de vosotros, como un padre lo haría con sus propios hijos, para que anduvierais como es digno del Dios que os ha llamado a su reino y a su gloria. (1 Tesalonicenses 2:10-12).

Hebreos 12:6-7

El amor de Dios con su infinita misericordia y compasión nos enseña la disciplina para seguir actuando con benevolencia. Con el mismo amor, un padre también disciplina a sus hijos.

Porque el Señor al que ama, disciplina y azota a todo el que recibe por hijo. Es para vuestra corrección que sufrís; Dios os trata como a hijos: porque ¿qué hijo hay a quien su padre no discipline? (Hebreos 12:6-7).

Lucas 20:24

Un padre siempre apoya a su hijo así como Dios siempre estuvo con Cristo, su hijo unigénito, para brindarle amor, comprensión, seguridad y entendimiento.

Y levantándose, fue a su padre. Y cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y sintió compasión por él, y corrió, se echó sobre su cuello y lo besó. Y el hijo le dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y ante ti; ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo. Pero el padre dijo a sus siervos: «Pronto; traed la mejor ropa y vestidlo, y poned un anillo en su mano y sandalias en los pies; y traed el becerro engordado, matadlo y comamos y regocijemos porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado. Y comenzaron a regocijarse. (Lucas 20:24).

Éxodo 20:12

Cuando Dios habló en sus palabras nos dijo que hay que honrar a nuestra madre y padre, para conseguir larga vida en la tierra. El respeto al padre nos conduce a la gracia del Señor.

Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días sean prolongados en la tierra que el Señor tu Dios te da. (Éxodo 20:12).

Proverbios 23:22

El apoyo de un padre con la palabra de Dios fortalece a sus hijos, quienes también respetarán a su madre. Las sabias palabras del progenitor buscan el bien de su descendencia.

Escucha a tu padre, que te engendró, y no desprecies a tu madre cuando envejezca. (Proverbios 23:22).

Proverbios 4:1-4

Los padres son hijos. Un padre enseña la palabra de Dios para el entendimiento, por eso recordarlas es importante para las vivencias.

Oíd, hijos, la instrucción de un padre, y prestad atención para que ganéis entendimiento, porque os doy buena enseñanza; no abandonéis mi instrucción. También yo fui hijo para mi padre, tierno y único a los ojos de mi madre y él me enseñaba y me decía: Retenga tu corazón mis palabras, guarda mis mandamientos y vivirás. (Proverbios 4:1-4).

Juan 14:2

La casa de Dios siempre estará abierta, así como el corazón de un padre para el momento que los hijos lo necesiten, ya sea en la alegría o las tribulaciones.

En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no fuera así, os lo hubiera dicho; porque voy a preparar un lugar para vosotros. (Juan 14:2).

Efesios 6:1

El respeto hacia al padre se basa en la justicia de él hacia sus hijos, quienes mostrarán obediencia porque son los creadores de la vida.

Hijos, obedeced a vuestros padres en el Señor, porque esto es justo. (Efesios 6:1).

Deuteronomio 6:6-8

Dios nos envía las palabras que serán enseñadas a nuestros hijos en nuestro hogar y en los diferentes camino, tanto al levantarnos como al acostarnos.

Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y diligentemente las enseñarás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. (Deuteronomio 6:6-8).

Proverbios 22:6

Las palabras de guía y enseñanza de un padre acompañarán toda su vida a un hijo, incluyendo cuando ese hijo esté en su vejez.

Enseña al niño el camino en que debe andar, y aun cuando sea viejo no se apartará de él. (Proverbios 22:6).

Proverbios 3:11-12

Las lecciones de vida que a veces enseña un padre, deben ser tomadas con amor, porque son aprendizaje para futuros momentos que también servirán a la gloria de Dios.

Hijo mío, no rechaces la disciplina del Señor ni aborrezcan su reprensión porque el Señor a quien ama reprende, como un padre al hijo en quien se deleita. (Proverbios 3:11-12).

Proverbios 14:26

Cuando miramos a Dios con temor, confiamos en él. Un padre que nos respeta y a quien respetamos nos cobijará y lo cobijaremos cuando lo necesite.

En el temor del Señor hay confianza segura, y a los hijos dará refugio. (Proverbios 14:26).

Colosenses 3:21

Dios con su invita misericordia invita a los padres a no desalentar a los hijos con la irritación o el abatimiento, pues pueden desanimarse para asumir sus experiencias de vida.

Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten. (Colosenses 3:21).

Levítico 20:9

Padres reciban con regocijo las palabras de amor de sus hijos, quienes en todo momento los honrarán por sembrarles la bondad y la gloria de Dios.

Todo aquel que maldiga a su padre o a su madre, ciertamente se le dará muerte; ha maldecido a su padre o a su madre, su culpa de sangre sea sobre él. (Levítico 20:9).

Proverbios 19:18

El padre fortalece la relación con sus hijos cuando lo orienta, lo guía y con amor, disciplina su corazón. Dios lo acompaña.

Corrige a tu hijo mientras hay esperanza, pero no desee tu alma causarle la muerte. (Proverbios 19:18).

Malaquías 4:6

La relación de los padres e hijos debe emanar amor del corazón, para que haya amor también en la Tierra.

El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que venga yo y hiera la tierra con maldición. (Malaquías 4:6).

Un padre que con amor cuida y ofrece seguridad, apoyo y disciplina a sus hijos, gozará de su resguardo durante los tiempos difíciles. En el día del padre, la palabra de Dios nos conduce por un camino de bienestar.